Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
  • 32
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Falleció a los 76 años cuando a los 21 le habían dado una expectativa de vida de dos o tres años. Sufría de una enfermedad degenerativa conocida como esclerosis lateral amitrófica (ELA). En esos 55 años que persistió a la adversidad nos llevó al espacio y más allá y, en esta nota y este video, le rendimos homenaje.

Mire este video en Youtube.

El pasado 14 de marzo, a 139 años del nacimiento de Albert Einstein, nos dejó una de las mentes más privilegiadas de quizás los últimos dos siglos, Stephen William Hawking. Como si fuera una gran sincronicidad que lo marcó sin que él supiera, nacio un 8 de enero de 1942, 300 años después de la partida de Galileo Galilei.

El diagnóstico de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que recibió a los 21 años debió haber sido un terrible golpe para él. Con toda la vida por delante, saber que iba a quedar postrado es un paisaje desalentador. Pero lejos de darse por vencido en la largada, decidió vivir una vida lo más normal posible, demostrando en eso su gran fuerza de voluntad. Sin ánimo de pecar de optimismo presuntuoso, pero casi puede sospecharse que la misma enfermedad que lo redujo a una silla de ruedas pudo ayudarlo a focalizarse más en la elaboración de teorías e investigaciones, que con el correr del tiempo dieron muy buenos frutos.

Colaboró seriamente con la aceptación de la teoría del Big Bang, cuyo postulado indica que hace 15.000 millones de años todo el universo, el tiempo y el espacio, estaba contenido en un punto minúsculo que de repente estalló y se desparramó con tanta fuerza, que aún hoy el universo resultante está en expansión. También trabajó en el estudio de la mecánica de los agujeros negros, primero usando la teoría de la relatividad de Einstein para explicarlos según la física cuántica, y luego diciendo que en realidad, basándose en esa misma física, los agujeros no serían tan negros ni tan pesadamente gravitatorios como se creía, dejando escapar una sola cosa; radiación, la que hoy se conoce como “radiación de Hawking”.

Stephen Hawking fue muy grande, dentro y fuera de la ciencia. Dentro de la ciencia, impulsándola con su gran inteligencia, constancia y casi podría decirse falta de cansancio, y fuera de ella, dejando un gran ejemplo de que no hay dificultades que puedan obstaculizarle el camino a alguien, siempre y cuando ese alguien convierta sus obstáculos en oportunidades.

FRASES QUE DEFINEN UNA VIDA MUY PARTICULAR

  • “Somos solamente una estirpe avanzada de monos en un planeta menor de una estrella muy ordinaria. Pero podemos entender el universo. Eso nos hace muy especiales”. (Entrevista en la revista alemana Der Spiegel, 1988).
  • “Me he dado cuenta que incluso las personas que dicen que todo está predestinado y que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, siguen mirando a ambos lados antes de cruzar la calle”.
  • “Mis expectativas se redujeron a cero cuando tenía 21 años. El resto ha sido un regalo”. (Entrevista en el New York Times, diciembre de 2004).
  • “Creo que el desarrollo pleno de la inteligencia artificial podría significar el fin de la raza humana”. (Entrevista en la BBC británica, 2014).
  • “Si los extraterrestres nos visitan algún día, creo que el resultado será parecido a cuando Cristóbal Colón desembarcó en América, un resultado nada positivo para los nativos”. (Documental Into the Universe, en The Discovery Channel, 2010).
  • “La cruz de mi celebridad es que no puedo ir a ningún lado sin ser reconocido. No basta con ponerme unas gafas oscuras y una peluca. La silla de ruedas me delata”. (Entrevista en la televisión israelí, 2006).
  • “Hay una diferencia fundamental entre la religión, que se basa en la autoridad, y la ciencia, que se basa en la observación y la razón. La ciencia vencerá, porque funciona”. (Entrevista en la cadena estadounidense ABC, junio de 2010).
  • Sobre el dinero y la riqueza: “Como persona gravemente discapacitada, poder pagar para cuidarme y trabajar es crucial; adquirir posesiones no lo es. No sabría qué hacer con un caballo de carreras o un Ferrari, incluso si me lo pudiera permitir”.
  • – Sobre por qué existe el universo: “Encontrar la respuesta a eso sería el gran triunfo de la razón humana, porque entonces conoceríamos la mente de Dios”. (En su libro Una breve historia del tiempo, 1988).
  • “Vivo con la perspectiva de una muerte temprana desde hace 49 años. No tengo miedo a morir, pero tampoco tengo prisa”. (Entrevista en el diario británico The Guardian, mayo de 2011).

Mario Luis Martín / Fernando Silva Hildebrandt

Comenta esta nota...

Deja un comentario