Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
  • 63
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Nos tomó un año concertar el encuentro y realizar la entrevista a Axel Aberg Cobo. Junto a Marce Jaroszewicz seguimos el rastro de un caso que habíamos hallado en un antiguo librito de Antonio Las Heras. Lo primigenio, el interés inicial, estuvo enfocado en la descripción del encuentro con dos humanoides translúcidos en una playa de Brasil, allá por el año 1968. Sin embargo, con el tiempo y tras revolver un poco la historia argentina de la casuística OVNI, terminamos por toparnos con un dato —si se quiere— incluso más curioso: Cobo no solo había plasmado su experiencia en un libro; el bonus era que la tapa del mismo contenía un dibujo casi desconocido de Benjamín Solari Parraviccini.

Desconocido, si, porque el libro (“Kosmokratores, Guardianes del Espacio”, Kier, 1968, 43 páginas) era prácticamente imposible de encontrar. Sin embargo, nuestro querido amigo Javier Stagnaro tuvo la amabilidad de acercarnos unas copias, con las que comenzamos a analizar el caso con una nueva perspectiva: aquello formaba parte de un momento muy específico de la historia nacional relacionada a la investigación de eventos del misterio.

Pongamos las cosas en contexto. Axel Aberg Cobo era un joven recién recibido de la facultad para cuando tuvo su experiencia. Su familia (amigos de Benjamín Solari Parraviccini) recomendó “hablar con Pelón” acerca de la vivencia y, de alguna manera, el famoso clauriaudiente argentino terminó por ilustrar la tapa del libro ya citado. Pero esto no es todo: lo que llamó la atención de Marcela (y de otros expertos en la obra de Parraviccini que nos ayudaron, como Gabriela Decall) es que este escrito contiene los textos de más de una psicografía de Parraviccini. Incluso, en algunos casos, parece completar las ideas que quedan abiertas en la obra original. A esto, tenemos que sumar el evento del primer Simposio de Estudio Integral del Fenómeno OVNI (1968) donde coincidieron el mismo Axel Aberg Cobo, Parraviccini, Pedro Romaniuk, Fabio Zerpa, Moricz y varios científicos de frontera del momento, como nos confirmó Bettina Allen, quien fuera secretaria del Dr. Juan A. Aleandri, nada más ni nada menos que el autor del prólogo del libro de Cobo y si, organizador de la conferencia.

Aleandri fue uno de los fundadores del famoso Instituto de Biopsicosíntesis (dependiente de la Universidad John F. Kennedy) en el que se realizaban investigaciones multidisciplinarias enfocadas a temáticas tan variadas como el fenómeno OVNI, la espiritualidad, la precognición (y otras extrañas facultades humanas), pasando por el estudio de la historia “subterránea” de América y su aparente relación con los mitos de “otras humanidades”. En definitiva, que el licuado resultante presenta un punto temporal y particular en el que personas que —en los años posteriores— serían la cara visible de los misterios en el extremo sur de América, se reunieron para dar unos pasos bien interesantes.

Esto, rastreado y acomodado dentro de un enorme puzzle (con el que Marcela se pasó unos meses analizando datos), nos llevó a dar con el libro original —si, un original que salió al cruce en un conocido sitio de ventas online— y más tarde con el mismo Axel Aberg Cobo. Intentamos, de muchas maneras, sacarnos las dudas acerca de los textos que citan psicografías de Parraviccini pero las respuestas, lejos de responder algo, apuntaron siempre a un supuesto desconocimiento del tema. El debate sobre este tema en particular lo puedes escuchar aquí mismo, en la primera emisión de La Señal (ciencia y misterios) en su temporada 2017:

Mire este video en Youtube.

 

Comenta esta nota...

Deja un comentario