Caso Colman con Silvia Perez Simondini

El inquietante caso de Cota Colman habla de un paisano que, sorprendido por un supuesto OVNI, decide defenderse con lo que tenía a mano: un simple cuchillo. Su perro cae muerto en el lugar, él mismo resulta herido y su camisa deja testimonio con quemaduras que habrían sido causadas por una especie de «rayo» proveniente del aparato. 

Para hablar del inquietante caso de Cota Colman nada mejor que charlar con la investigadora que lo acompaño desde la amistad en los últimos años de su vida: Silvia Perez Simondini.

Desde el Museo del OVNI en Victoria (Entre Ríos), la famosa ufóloga nos deleita con detalles desconocidos de los eventos vividos por Colman y, tras esto, entramos en sus vivencias con el fenómeno: investigaciones, anécdotas y experiencias en primera persona.

Mira aquí el programa completo:

El caso de Modesto «Cota» Colman en palabras de Silvia Perez Simondini:

El 16 de octubre de 1992, ocurre en Victoria pcia de Entre Rios, uno de los casos mas significativos de la ufologia argentina.

Modesto «Cota» Colman

Su testigo, fue Modesto Colman (cota) para los amigos, un hombre de gran temple, ganadero, pero tambien el cuidador de un campo aledaño a su chacra, cuyo dueño, era un carnicero de apellido Spindola.

Una noche, Cota, se olvida de cerrar el molino de dicho campo, y siendo las 22,30 hs, mas o menos, corre a ocuparse de ese menester, aprovecha la oportunidad para ver si lo que decia la gente sobre los ovnis, en ese lugar, era cierto, ya que en lo personal, no creia absolutamente nada, decia que eran, (segun sus propias palabras) un bolazo

Para ello, se sienta en el borde del tanque australiano a fumar un cigarrillo observando hacia la ya famosa Laguna del Pescado, esperando ver lo que todos hablaban.

De pronto se le ilumina la zona como si fuese de dia, y no puede creer lo que veian sus ojos, a escasos metros de el, ve detenido en el aire un objeto de unos 10m de diametro segun su vision, y cree que en ese momento, su cuerpo (no sabe si por el miedo) piensa que se habia achicado como un muñequito.

Lo primero que hace, es sacar un facon desde atras de su cintura, ya que estaba viendo desde lo que parecia una escalerilla, bajar tres seres muy pequeños que empezaron a trotear, (asi lo expresa,) definiendolos como garcitas, muy blancos, y muy iluminados.

Lo primero que dijo, fue, vaya Mierda!, y lo peor ocurre cuando desde el objeto, comienzan a lanzarle rayos, se esconde detras de un arbol Tala, el cual empieza a moverse en circulos como que danzara, a su lado se encontraba su perrito Siroco, y le dice, vamos amigo, esto, no es pa»„ nosotros, y recibe otro rayo que quema el arbol, le quema la cara, le da de pleno al perro, que empieza a girar como un trompo y poco despues este, cae muerto.

Se retira del lugar arrastrandose por el pasto, dejando las alpargatas en el campo, la camisa rota y quemada rasgada por los alambres de pua, al pasar sobre ellos en su desesperacion.

Cuando llega a su casa, quiso mirarse al espejo, y se dio cuenta que casi no veia, y se puso a llorar, como no recordaba haberlo hecho nunca. En ese momento, llega la esposa del dueño del campo, para darle un recado, y cuando lo ve, no puede creerlo, segun ella, tenia los ojos completamente rojos, el perro muerto, la cara quemada, y le da una tira completa de aspirinas.

A la mañana siguiente, regresa, y ve que se habia tomado los diez calmantes juntos, y lo lleva al medico, el cual, lo encontro en un estado desastrozo.

Hasta aqui, el caso Colman, por que nunca hubo dudas, porque es el caso que dejo todas las evidencias contadas por su testigo, el arbol quemado, desde arriba hacia abajo en la parte derecha del testigo, al igual que la mitad de su rostro, la camisa quemada del mismo modo, ya que al asomarse lo recibe de lleno, y la huella del objeto de unos 8m de diametro reales, en forma de herradura.

Agregando ademas el testimonio de la dueña del campo, quien relato fielmente lo que vio.
Hoy, lloramos la perdida de Cota, porque no solo fue un testigo, sino un amigo fiel, buenazo, me acompaño en cuanto lugar le pedi a contar su experiencia, grabo documentales con nosotros, y nunca pensamos que lo que mas amaba (los caballos), fuera quien lo vio por ultima vez con vida, ya que al caerse de su preferido, la perdio.

Siempre estara en nuestro recuerdo, jamas lo olvidare.

Silvia Perez Simondini
26/05/08