Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Pensaba escribir algo entre biográfico y ordenado sobre David Bowie pero la verdad es que me ha costado digerir su muerte. Se fue uno de los autores definitivos de varias generaciones, un tipo que podía cambiar del glam a la oscuridad más sobrecogedora con un pestañeo, un verdadero camaleón del arte y los misterios. En definitiva, unos de esos amigos que nunca conociste pero siempre te acompañaron.

Recuerdo que era bastante pequeño cuando supe algo de Bowie. La película “Laberinto” acababa de llegar a la televisión y esa mezcla de magia y enrevesado cuento de duendes crueles que matan hadas con insecticida me mantuvo expectante hasta el final. Tiempo mas tarde me encontraría con que ese tema que pasaban en la radio, en las tardes de AM en el campo de mi padre, era del mismo amo del laberinto. Let’s Dance, sonaba con unos acordes que hoy me retumban a un vacío indescriptible para cualquier pista de baile, un vacío muy real.

Quizás se trate de ese vacío sideral de Space Oddity o de los ecos de la vida en Marte… o de la falta de Starman. En rigor, David Bowie siempre estuvo unido al misterio en todo sentido. Desde su look andrógino de los 70’s hasta la aventura darky/industrial con Trent Reznor de Nine Inch Nails. Desde preguntarse por la vida en Marte hasta los tropiezos por los callejones de la fama y los actores quebrados.

David Bowie en su último video, Blackstar.
David Bowie en su último video, Blackstar.

 

“¿Estas bien? Te dispararon en la cabeza y sostengo tu cerebro”, dijo la anciana”, comienza cantando en Seven Years In Tibet, demostrando una vez más esa capacidad de ser poético y descarnado a la vez. Quizás hoy todos lo imaginen con su gran amigo Freddy Mercury en el cielo de los artistas; yo lo imagino preparando la llegada de algunos que siguen por aquí. Bowie tenía esa capacidad de hacernos sentir bienvenidos en sus discos, por más extraños que fueran. Se las arreglaba para prescindir de muchos preconceptos y hasta de (muchas veces) las formulas probadas del pop, rock, punk… porque estaba un poco más allá.

Leer:  El fraude de la "extraña criatura" de Santa Fe

Muchas de mis horas escribiendo, muchos raptos de inspiración llegaron gracias a Ziggy Stardust y muchas veces lo escuchamos en La Señal. Hacer una entrada honesta y coherente con su legado sería imposible, por eso lo advertí desde el comienzo. Estas son solo algunas palabras para decir ADIOS.

Larga vida a Starman y su legado, que se llene el cielo de Blackstars en su honor.

Comenta esta nota...

Deja un comentario