Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
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De entre todos los elementos de la Naturaleza, el agua es uno de los elementos con el que el hombre ha estado más en relación. Milenios antes de que la gente descubriera que estaba compuesta del 70 por ciento de agua, esta le servía como objeto de aseo, vía de comunicación, alimentación, riego, medio de unción, sistema para ahogarse, musa de poesías, relatos, y como soporte de las historias míticas. Así como nosotros tenemos los rumores sobre el monstruo del lago Ness y bicharracos parecidos, los barcos fantasmas, los osnis (objetos sumergidos no identificados), y las desapariciones del Triangulo de las Bermudas, ellos tenían otra clase de hipótesis.

1395216-travesia_by_el_grimlockPaseando arbitrariamente por el mundo mítico podemos reconocer distintos habitantes y dioses del o relacionados con el agua. En el antiguo México, los aztecas creían en el Ahuízotl, una suerte de perro acuático un tanto deforme que atraía a la gente fingiendo gritos de auxilio y luego se la llevaba para devorarla en el fondo del lago donde estuviera. En las creencias yoruba de Cuba, creencias importadas desde África, encontramos a Yemaya, la diosa Madre, indomable y astuta, patrona de las mujeres, y ama de la superficie del mar, al cual quedó relegada por su carácter arrebatado. Bajando a Sudamérica, más precisamente en Chiloe, isla perteneciente a Chile, tenemos al extraño camahueto, una especie de ternero unicornio que se desarrolla a partir de la raspadura del cuerno de otro camahueto. Vive en las ciénagas y quebradas hasta cumplir los 20 años, momento en el que se dirige hacia el mar. Marchando al otro lado del mapa, vemos que la diosa del río Ganges, en la India, se llama Maa Ganga, y su cometido es purificar las cenizas de los difuntos. Es por tal motivo que ese río se considera tan sagrado que allí los fieles se bañan y dejan los cadáveres de sus congéneres. En el panteón hindú también tenemos a Lamski, diosa de la fortuna y la prosperidad, que nació del mar, igual que la romana Venus. árabes, pioneros de la navegación entre África, India y el Medio Oriente, tomaron las leyendas hindúes y pusieron en su imaginario popular leyendas de islas pobladas por aves gigantes y demás bichos por el estilo. Yéndonos a Egipto, nos encontramos con que los frecuentes desbordes del Nilo eran atribuidas a las lagrimas de la diosa Isis derramadas a causa del asesinato de su esposo. También se creía en la existencia del amemait, un hibrido con mandibula y cola como de cocodrilo, torso de hipopótamo, y patas, garras y cabeza de león, que se la pasaba la mayor parte del día durmiendo oculto en las riberas del Nilo, y cuyas peleas por las hembras de su especie, levantaban olas traicioneras. Cerca de ahí, los cafres, una de las principales etnias africanas, adoran a un dios supremo marino llamado Icanti, y las ofrendas que se le hacen, no se las envían mediante el incineramiento, sino que las tiran al agua. En las leyendas sumerias tenemos a Enkil, más tarde adoptado por las mitologías babilónica y acadia y renombrado como Ea. Era asociado con el mundo acuatico y reinaba en el Apsu, un lugar situado en las profundidades de la tierra, de donde salen las aguas primordiales que se desparramaban por la superficie, y cuyos sacerdotes eran los apkallu, espíritus mitad hombre mitad pez (tipo triton), que también oficiaban de consejeros de los primeros reyes míticos. En la mitología nórdica tenemos a Njord, dios de la tierra fértil y de la costa marina y todo lo náutico, y a un desagradable matrimonio de dioses hermanos (entre ellos y de Loki), llamados, él, Egir (el mar) que gustaba de provocar tempestades y hacer zozobrar barcos, y ella, Ran, que ahogaba marineros y los arrastraba con redes hacia su palacio en las profundidades. Hablando de nórdicos, sus monstruos marinos por excelencia son la serpiente Jormungard (un inmenso reptil tan largo que rodeaba el perímetro de la tierra), hijo del dios Loki y hermana del lobo fenrir, y el Kraken (un monstruoso calamar o al menos algo enorme de muchos tentáculos, al que también le gustaba destrozar barcos y comerse a los tripulantes), que es asociado erróneamente con la mitología griega, de igual manera que las sirenas que tentaron al griego Ulises eran más bien tipo arpías, aves con cabeza de mujer, y lo de mujeres con cola fue agregado por influencia nórdica, “posiblemente luego de algunas copas de más”, dijo Victor Sueiro, hablando del mismo tema. No podemos olvidarnos de Poseidon, el dios marino por excelencia (griego, y por lo tanto, más conocido), y a su contraparte romana Neptuno.

kraken__version_2__by_chris_garrett-d51wltkHay muchísimas historias relacionadas con el líquido elemento, pero las que más influencia han alcanzado en nuestra cultura son las relacionas al Diluvio Universal y al hundimiento de la Atlantida. La primera historia es conocida por estar en la Biblia, pero se la ha encontrado repetida en muchas más culturas. Básicamente trata sobre los dioses intentando ahogar a todo el genero humano por haberse salido del buen camino, y de cómo unos pocos sobrevivientes vuelven a repoblar la tierra cuando las aguas bajan. La segunda historia es básicamente griega y fue narrada por el filosofo Platón, no se sabe si porque quería narrar algo que le habían contado, o si lo usó como excusa para exponer su idea de una nación perfecta. El punto es que, al igual que el Diluvio, muchas culturas también tienen la idea de que sus propios creadores fueron los sobrevivientes de una tierra prospera arrasada por un cataclismo causado por el declive moral de sus habitantes. ¿Piezas del mismo rompecabezas? Quizás.

 

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