Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
  • 23
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

La primavera es un símbolo de renacimiento, de resurgimiento de la naturaleza adormilada por el frío.

Primavera, estación del polen
Primavera, estación del polen

O al menos eso es lo que dicen muchos que no soportan el otoño, invierno, y las incomodidades y enfermedades que conllevan, como si la naturaleza no siguiera viva, y como si la primavera no fuera odiada por infinidad de alérgicos, además de ser la patrona de soberanos resfríos ocasionados por el cambio de estación. Quizás sea por eso que pocos dioses se han querido hacer cargo de esta estación, porque la mayoría debe estar en cama.

Para empezar, tenemos a una ancestral diosa alemana llamada Ostara, patrona de la supuesta resurrección del mundo después de los crudos fríos. La iglesia avasalló la mayoría de las divinidades germánicas y las reasignó al puesto de demonios, pero los recién convertidos al cristianismo guardaban un recuerdo tan grato de la indulgente

Ostara, ancestral diosa de la Primavera.
Ostara, ancestral diosa de la Primavera.

Ostara que no quisieron verla como pariente del diablo. Prueba de eso es que la festividad de Pascuas se basó en gran parte en ella, porque Pascuas en ingles es Easter, y esta palabra viene de Ostara. Como será que hasta dio origen a la tradición sobre el conejo de Pascuas. Cuenta la historia que cierta vez, Ostara encontró un ave herida, entonces (lógica divina) la convirtió en conejo, quizás con la idea de hacer un escabeche, pero el conejo siguió poniendo

 

huevos, y estos eran coloridos. Además, se dice que el conejo se volvió su consorte, lo cual nos lleva a una sucesión de imágenes incomodas. Cómo sea, eso había establecido la costumbre de repartir huevos coloreados celebrando la llegada de la primavera en la antigua Alemania, y los representantes de la nueva religión adoptaron esa costumbre para celebrar la pascua, pero aclarando que los huevos también eran el símbolo de la resurrección. Cuando no…

Leer:  El asteroide 'exiliado' que nadie sabe como terminó en los confines del Sistema Solar

Claro que Ostara no fue la única diosa de la estación alérgena. Los aztecas tenían como dios de la primavera a Xipe Tótec, patrocinador de la germinación de las semillas y la renovación de la vegetación, además de la fertilidad. Su nombre significaba “Nuestro Señor desollado”, lo cual significa que era un patrono primaveral muy original, porque se lo representaba vistiendo piel humana fresca, así que no es difícil imaginarse que en los ritos los sacerdotes lo imitaban, cuereaban a las victimas después de descorazonarlas y se vestían con la piel. Muy florido todo. Los dioses nórdicos tenían a Balder y a Idhunn como representantes de la primavera, el primero quizás por su carácter alegre e inocente,

Flora, poco conocida diosa romana primaveral.
Flora, poco conocida diosa romana primaveral.

y la segunda, porque tenía las manzanas de la juventud que comían sus parientes. Los romanos tenían a Flora, regente de las flores, los jardines y la primavera. Aunque no cortaba o pinchaba mucho en esa mitología, al llegar la primavera tomaba una importancia especial, y su festividad, la Floralia, celebraba la renovación del ciclo de la vida, siendo abundante en danzas y bebidas. Vamos, le pasó lo mismo que al dios Baco, la crearon, para tener una excusa para emborracharse.

 

Como de costumbre, los griegos aparecieron para complicar un poco las cosas. Tenían varios dioses de cada cosa, y con la estación florida no hicieron una excepción. De esta manera, tenemos a la diosa Cloris, esposa del dios-viento Céfiro, de quien se dice que fue la madre de la primavera y de Carpo, la diosa de las frutas, pero también, aunque cierto roedor colorado oscuro ya ha hablado de esto, no podemos dejar de lado el mito de Persefone.  Supuestamente ella era la hija de Demeter, la diosa de la vegetación y la agricultura. Su tío, el dios Hades, se enamoró de ella y la raptó llevándosela al Inframundo. Bueno, al final, Hades tuvo que dejarla ir, porque Demeter había prohibido que la naturaleza floreciese hasta ver a su hija, en consecuencia reinaba el hambre en el mundo, pero se las arregló para que Persefone comiera algo, cosa de que no tuviera que irse para siempre. Si alguien ingería algo en la tierra de los muertos, tenía que quedarse eternamente, pero tampoco era cuestión de causar hambruna en el mundo mortal, por lo cual convinieron que la susodicha en cuestión viviera seis meses en el Hades y luego volviera a vivir con Demeter otros seis meses.

Leer:  NASA responde, pero no como lo esperabas (la viveza no solo es argentina)



Cabe destacar que en las primeras versiones, había una diosa que la acompañaba a Persefone en el regreso a la superficie, y se llamaba Talo, la Hora de la Primavera (sí, había un conjunto de diosas llamadas Horas, cuyas funciones fueron variando según las ganas de sus creadores humanos). Como sea. Entonces se puede establecer que, para los antiguos griegos, la primavera se da porque una joven regresaba a su casa para que su madre no se ponga nerviosa, luego de seis meses de vacaciones sensuales con su tío.

El rapto de Persefone, escena incomoda si uno piensa que son tío y sobrina.
El rapto de Persefone, escena incomoda si uno piensa que son tío y sobrina.

Comenta esta nota...

Deja un comentario