Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
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Esto es una de las pruebas de que el hombre es, hasta el momento, el ser más inconforme del universo, bah, si exceptuamos a los gatos. No conforme con lograr registrar cualquier tipo defbbd7018079f6cfb1897a64b9459fd0e información del pasado y poder medir el presente, a la gente siempre le ha interesado saber sobre el porvenir, como si pudiera modificarlo de alguna manera si no le conviene. El hombre nunca se ha dado cuenta de que, de haber dioses, estos conocerían esa debilidad, y a veces la usarían para hacerlo ir a donde ellos quieren. Por hoy nos vamos a centrar en la historia de Edipo, porque es donde se ve claramente este modus operandi divino. Este relato ha servido como base a varias obras griegas trágicas, y al nombramiento del famoso complejo.

0e77de5a2a304593d10543c7c94c69a2La historia cuenta que los reyes de Tebas, Layo y Yocasta, estaban por ser padres, y fueron a consultar a un oráculo, que les pronosticó que el niño por nacer mataría a su padre y se casaría con su madre. Hasta ahí, todo correcto, por así decirlo. Los reyes, obviamente, se espantaron un poquito, entonces, para evitar ese destino, enviaron a un pastor para que se lo llevara por ahí y lo matara, pero al pastor le dio cosa, entonces lo iba a dejar abandonado en el bosque, para que se muriera sin ayuda, pero en cambio se lo dio a alguien que estaba por ahí, quien se lo llevó a los reyes de Corinto, Pólibo y Mérope, quienes lo adoptaron y le pusieron de nombre Edipo.

Mucho más tarde, a Edipo le llegaron historias sobre que él no era hijo natural de sus padres, y él fue a consultar al oráculo sobre el particular, pero este no le contestó la pregunta específica, sino que le dijo lo mismo que a los tebanos, que iba a matar a su padre y a casarse con su madre. A Edipo esto no le gustó nada, así que decidió irse de Corinto para evitar el cumplimiento de la profecía. Uno de esos días, en pleno viaje, tuvo una reyerta con unos viajeros, y los terminó matando a todos, salvo a uno que no vio, que fue testigo de lo que pasó. Luego de ese pequeño incidente (parece que matar gente no era tan grave en aquellos tiempos) pasó cerca de la ciudad de Tebas, asolada por la Esfinge, de cabeza humana y cuerpo de león alado, que devoraba a todas las personas que pasaran cerca de ella, no sin d7b307b88e3242d3b9bce8723e7ae92cantes darles adivinanzas difíciles, con la promesa de no devorarlas si las acertaban. Edipo fue interrogado por esta bestia sobre ese asunto, pero resolvió las adivinanzas, lo cual hizo que la Esfinge se suicidara de despecho. La Esfinge se murió de bronca, dijo la actriz cómica Nini Marshall. Los tebanos, en agradecimiento, lo nombraron rey de Tebas porque el rey anterior había muerto asesinado. Y por consiguiente, se casó con la viuda, que ya tenía edad como para ser su madre… Yocasta.

Pasó el tiempo, y el feliz matrimonio real tuvo cuatro hijos. En una de esas, apareció una peste en Tebas. Como no  había manera de detenerla, Edipo envió a su cuñado Creonte al oráculo de Delfos para ver a que podía deberse, y la respuesta que recibieron fue que la peste era un castigo porque el asesino del rey anterior aun no había sido castigado. Edipo, entonces, se dio a la tarea de localizarlo, y en eso, apareció el adivino Tiresias, quien oscureció más que aclarar, porque le narró toda la verdad, pero de manera críptica y a regañadientes. Edipo se pensó víctima de una conspiración, e incluso le agarraron serias dudas, 19ab9de8585c6e6329f16ccb5289c82cpero Yocasta quiso calmarlo y le puso de ejemplo al primer oráculo que decía que el hijo de Layo iba a matarlo, pero que eso no se cumplió para nada, porque el rey había muerto asesinado por bandidos en un camino, y el único hijo que tuvieron, se lo habían dado a un pastor para que lo matara (una madraza, Yocasta). En eso estaban, cuando llegaron noticias de que el “padre” de Edipo, Polibo, había muerto, y que lo reclamaban para que sea rey de Corinto. Ahí su esposa lo tranquilizó de nuevo, porque ya no había riesgo de que matara a su padre. Sin embargo, tras la llamada del único testigo vivo del asesinato del rey anterior (que había cambiado su primera declaración por miedo a represalias) y algunas revelaciones interesantes, como que las historias tenían razón y que era adoptado, Edipo descubrió la verdad; él oráculo le había acertado en todas sus profecías. Uno de los muertos en aquel incidente era su padre, el rey de Tebas, y él se había casado con la reina viuda, o sea, su madre. Yocasta había descubierto la verdad un poquito antes que él, y presa de la mayor vergüenza, se ahorcó en la habitación real. Edipo, con la desesperación imaginable, se arrancó los ojos para no seguir viendo todo el mal que había causado, y se fue de Tebas acompañado de su hija Antigona, quien le hizo de perro guía hasta su muerte.

Edipo fue como un juguete del destino, una herramienta que los dioses usaron para torcer varias vidas a su alrededor con una exactitud de relojero maniático. Su historia es como  la de una chica que va a una adivina, quien le dice que va a quedar embarazada, entonces la chica se sugestiona con eso, olvida cuidarse mientras tiene relaciones, y queda embarazada. ¿Existe un destino prefijado, o las profecías o adivinaciones son herramientas de los dioses para mandarnos para donde ellos quieren, como pelotas en un pin ball?

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