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Un nuevo video del supuesto Bigfoot está revolucionando las redes sociales. Según cita la historia, una mujer encontró que cuatro inquietantes figuras habían quedado registradas en un video de una cámara de seguridad del parque y subió el material a internet. Curioso de las implicaciones del caso me comuniqué con mi amigo y periodista Javier Resines (de Criptozoología en España) y le pregunté: ¿cuánto de verdad hay en todo esto?

La del Bigfoot es, sin dudas, una leyenda variopinta. Desde quienes piensan que se trata de un homínido primitivo y desconocido hasta los que barajan teorías interdimensionales, quienes porponen su existencia buscan incansablemente la prueba definitiva. Lamentablemente, hasta el momento, no son muchos los datos que se tienen como para poder corroborar algo que, de alguna manera, viene siendo parte de la vida y cultura desde hace cientos de años.

Miles de testimonios confirman la presencia de algo en los bosques norteamericanos, incluso ciertas grabaciones en audio arrojan resultados sorprendentes al fallar en la identificación de unos gritos que realmente hielan la sangre. Claro que no soy experto en este tema, por eso me pareció buena idea dirigirme a un periodista español que vive sus días rodeado de extrañas criaturas.

JAVIER RESINES RESPONDE

¿Qué piensas del video del supuesto Bigfoot en Yellowstone?Javier-Resines

En principio, no me ofrece ninguna credibilidad, tanto por lo que en él puede verse como por la manera en que nos
ha llegado. La grabación se hace pasar como directamente procedente de una webcam del parque nacional de Yellowstone, lo que no es del todo cierto. El archivo fue subido por una particular (llamada María Greeley) que se dedica a colgar imágenes que considera de interés, procedentes de cualquier archivo al que tenga acceso. Curiosamente, ella no advirtió nada extraño en la grabación, pero sí le pareció muy interesante subir un insulso y soporífero vídeo de búfalos moviéndose por un área nevada durante varios minutos. ¡Bendita casualidad!

Por otro lado, las figuras humanoides que se observan al fondo de la grabación pueden ser cualquier cosa. Turistas, bromistas, y lo que parece más probable, una manipulación del vídeo. Los movimientos mecánicos de estas siluetas vagamente definidas, la desaparición y súbita reaparición de alguno de ellos tras unos árboles o la rapidez con que el grupo cubre una distancia de 150 metros en tan sólo 15 segundos, hacen pensar en esa manipulación digital de las imágenes. Estamos ante un nuevo fake que no busca sino dar publicidad al “caza.bigfoots” que ha subido el vídeo explicativo a Youtube, un tal ThinkerThunder, un seudónimo tras el que se oculta quién sabe quién…

¿Existe algún video en el que consideres que sea posible que veamos un verdadero bigfoot?

Sinceramente, no conozco ninguno. Ni la famosa y controvertida “filmación Patterson” de 1967, ni ninguno de los otros vídeos que circulan parecen resistir un análisis medianamente riguroso de sus imágenes y condiciones de grabación o de difusión. En la Red hay decenas de vídeos sobre este fenómeno. Sólo hay que verlos para reconocer que estamos aún muy lejos de tener una imagen que pruebe, de modo concluyente, que bigfoot es real.

¿Cómo y cuando nace esta leyenda?

Hay que hacer notar que, para algunos estudiosos, efectivamente estamos ante lo que sería una simple leyenda. En este sentido, numerosas tribus norteamericanas tienen en su mitología seres que responden perfectamente a la descripción que tenemos en mente del moderno bigfoot. Un ejemplo ampliamente estudiado es el de la criatura llamada wendigo por numerosas tribus algonquinas, como los ojibwa, cree o naskapi, fundamentalmente.

Pero, por otro lado, también existe la corriente que opina que, si bien los indígenas ya conocían a estas criaturas, esto no hace sino afirmar que su existencia es real y que –de algún modo- conviven actualmente con nosotros. Probablemente, el primer caso moderno relacionado con esta supuesta humanidad perdida se produjo en 1811, cuando David Thompson atravesaba las Rocosas y encontró un rastro de pisadas en la nieve de 35 cm de largo por 20 cm de ancho que fue dejado por un ser de tan solo cuatro dedos.

A partir de ahí, se desató el interés por saber más acerca de bigfoot. Y dentro de esta corriente nos encontramos y, por ello, continuamos intentando dilucidar el misterio que existe alrededor de Pie grande.

BUSCANDO GRANDES PISADAS

Así las cosas, la búsqueda del Bigfoot continúa. Personalmente guardo la esperanza del hallazgo, de ese momento en que todos nos fascinemos como niños ante la confirmación de que el Bigfoot “existe.

 

Fernando Silva Hildebrandt.

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