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El Comandante Jorge Polanco habló sobre el famoso evento OVNI “Bariloche”. En comunicación con La Señal (ciencia y misterios) relató el caso de cabo a rabo y agregó algunos datos desconocidos hasta el momento. Existen fotografías tomadas desde el avión de Gendarmería que atestiguó los hechos y el autor estaría vivo. Además, comentó los otros dos encuentros con OVNIs que tuvo entre febrero de 1995 y Agosto de 1996. Un caudal de información estupenda de mano del protagonista de uno de los casos OVNI mejor documentados y, claro, reconocido por las mismas Fuerzas Armadas de la República Argentina.

El 31 de Julio se cumplen 23 años del evento OVNI “Bariloche”, en que un objeto volador no identificado se acercó a un Boeing 727 de Aerolíneas Argentinas en los instantes en que este se aprestaba a descender en el aeropuerto de San Carlos de Bariloche. El caso, confirmado por otro avión (en este caso de Gendarmería) y por los testigos y efectos físicos en tierra, es uno de los más concretos y afamados de la ufología sudamericana. UN CASO PERFECTO.

“Ese 31 de Julio a la noche en Bariloche me convertí en un ferviente creyente de que no somos los únicos. Hay otro tipo de vida o civilización e indudablemente manejan tecnología que nosotros estamos todavía lejos de poder alcanzar”, me dice el Comandante Jorge Polanco con total seguridad. Lo mueve la tranquilidad que se nota en quien sabe de qué hable, de quien sabe muy bien lo que vio. El “Caso OVNI Bariloche” es uno de los eventos relacionados a los “no identificados” mejor documentados en la historia de la casuística nacional. Además, y como ya queda claro en el encabezado, las mismas Fuerzas Armadas reconocieron el hecho, quizás por lo mismo que desliza Polanco en medio de la entrevista: “no lo pude ocultar, sencillamente”.

MOMENTOS DE ZOZOBRA

Imaginemos por un momento la situación: un avión se acerca a una ciudad para realizar por fin su aterrizaje. Un avión comercial, lleno de pasajeros. Entonces lo inexplicable se abre paso de entre la espesura de la noche y se acerca a la máquina (en este caso a cargo de Jorge Polanco). En esos momentos no solo se teme una colisión, el mismo aeropuerto pierde suministro eléctrico y las comunicaciones se ven interrumpidas. Como resaltara el investigador Carlos Alberto Iurchuk: “Hay que destacarle al Comandante Polanco la sangre fría, que se haya sobrepuesto a una situación límite, en medio de un contexto desconcertante”. Y si, estoy de acuerdo, porque aquí no solo hablamos de un evento con un OVNI real y confirmado, hablamos también del coraje y temple de un piloto que se encuentra, de pronto, frente a una de las situaciones menos esperadas y peligrosas que se puedan imaginar.

Comandante Jorge Polanco
Comandante Jorge Polanco

De hecho, Jorge Polanco me lo dejó en claro, aquello no fue un “caso extraño”, el evento fue tan real como el problema que describo en las líneas anteriores: “A ver, no es que yo vi una luz -dice Polanco-. Yo vi una nave al lado mío durante 7 u 8 minutos, volando, con forma, tamaño, dimensiónes… un plato sopero. Usted, tome un plato sopero, inviértalo, píntelo de un gris oscuro o negro, porque era bien oscuro… hágalo de treinta metros de diámetro, porque ocupaba todo el ancho de mi ventanilla del lado derecho del Boeing y ahí se va a dar cuenta que estábamos frente a una nave de un tamaño importante. Además, en su parte superior, tenía como una cadencia, una energía en un color naranja, como si tuviese respiración… o sea, era muy impresionante porque eso se puede relacionar a algo con vida. No se porqué, pero asociaba en ese momento que había algo vivo. Esa era y es mi sensación, no quiere decir que haya visto ningún extraterrestre, pero sin duda los movimientos eran inteligentes, porque él nos esperó en la trayectoria, después vino y se nos puso a un lado del avión, nos acompañó en el descenso y cuando estábamos cerca cortó la luz del aeropuerto, el generador se detuvo, entonces yo hago escape y en el momento se queda estático para después, a una velocidad fantástica ir hasta el centro del lago Nahuel Huapi. A la misma velocidad que iba giró a 90º para subir hasta los 10.000 pies”.

Sobre (y detrás) del Boeing 727 que comandaba Jorge Polanco, volaba en aquel mismo instante un avión de la Gendarmería Nacional: “Ellos fueron testigos privilegiados de todo esto. Estaban en un balcón, viendo esta puesta en escena de un OVNI con un avión de Aerolíneas Argentinas. Y bueno, estas dos personas, militares de alta graduación, por primera vez en la historia Argentina fueron autorizados a dar testimonio. De hecho yo fui con uno de ellos al programa de Mirtha Legrand y a todos los grandes programas de TV. Porque esto estaba negado pero a este hombre, que iba a ser el próximo Comandante de Gendarmería, lo autorizaron a que vaya a todos los programas y nos acompañamos para darle verosimilitud, para que vean que era algo serio porque ellos habían estado ahí. No era algo que yo me podía inventar, porque nos teníamos que poner de acuerdo en tres planos diferentes: el que estaba encima de mí, los que estaban dentro del avión que yo comandaba y la gente que estaba en tierra. O sea, desde tres planos diferentes se pudo observar con una claridad más que importante”.

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DE OTROS AVISTAMIENTOS, INFORMES FILTRADOS Y FOTOGRAFÍAS INÉDITAS

El Comandante Polanco no solo narró el evento Bariloche. Se sintió lo suficientemente cómodo como para hablar de otros dos encuentros con OVNIs en sus vuelos: “El 6 de febrero del año 1995 y el 11 de agosto del año 1996 yo tuve avistajes en Trelew y cerca de Córdoba respectivamente. No lo manifesté ni dije nada, pero sucede que el de Bariloche no lo pude ocultar sencillamente. Porque se cortó la luz del aeropuerto, porque la gente que estaba abajo vio todo y porque además había medios en el lugar. A mí me suena el teléfono al otro día a la mañana; había hecho un informe reservado y lo de reservado no duró nada porque me llamaron de una radio diciéndome que tenían ellos un informe escrito por mí”.

A continuación el informe filtrado:

Habiendo iniciado alejamiento en PROCE N° 1 y en descenso hacia 6400 ft. Observamos en trayectoria opuesta el acercamiento de luces con fuerte intensidad, a requerimiento nuestro se notifica y la torre confirma que no se trata de ninguna aeronave identificada.

Al efectuar el viraje de procedimiento, dicho objeto se aproxima desde el sur quedando a nuestra derecha y acercándose en forma continua, verificando luces verdes en sus extremos y una fuerte luz naranja en el centro de las luces. Próximos a los 5500 ft. Y con el objeto a nuestro lado se produce el corte de todas las radio ayudas del aeropuerto en el preciso instante en que dicho objeto se aleja bruscamente en dirección sudeste a velocidad imposible de determinar.

Procedemos al escape para 10.000 ft. Para posterior procedimiento sin novedad.

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Nota: la torre informa que todos sus instrumentos se descontrolaron durante el corte de energía. 
Nota: avión de Gendarmería confirma haber avistado el objeto. Dicho avión estaba por encima de nuestro avión.

Jorge Néstor Polanco. Cdte.
Carlos Dortona. Piloto 
Jorge Allende. Ing. De vuelo 674

Como vemos, el informe oficial y pretendidamente reservado, describe de manera escueta lo relatado por el Comandante Jorge Polanco. Claro que la historia no se queda allí, durante la entrevista del jueves pasado se supo que existen fotografías del OVNI, aun inéditas, y que corresponden al personal de Gendarmería que volaba en el avión que atestiguó la interacción del Boeing 727 con el OVNI. A todo esto debo sumar algo que me llamó mucho la atención y que viene a dar por tierra con aquello de que las visitas de “agentes de la NASA” no es más que un mito ufológico. Polanco mismo lo confirma cuando me dice: “Lo que sí puedo aseverar es que ocho meses después de ocurrido el evento yo le di una entrevista a un señor americano con el cual estuvimos durante seis horas departiendo, y el en un momento me aceptó o me dijo: «lo que yo si te puedo decir es que nosotros a Steven Spielberg en su primera película le dimos muchísima información, y este hombre trabajaba en la NASA”.

Por esto, y muchos otros detalles, considero el “Caso Bariloche” como el REPORTE OVNI PERFECTO y quiero agradecer a Carlos Alberto Iurchuk, Andrea Perez Simondini y Marcela Jaroszewicz por las gestiones realizadas para que hoy disfrutemos de un material de tamaña calidad.

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