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Hablamos de supuestos, por supuesto. El caso de Pedro Peirone puede tratarse de un evento paranormal, hecho y derecho; como también de una enorme confusión. La Policía Científica de Santa Fe ya está analizando la alfombra (en supuesto) quemada por lo que pronto tendremos algún tipo de veredicto. Mientras tanto repasemos la historia.

El caso de Pedro Peirone ha tomado la web a una velocidad increíble. Desde que el pasado lunes 26 de febrero el canal de cable de la comuna de San José de la Esquina (Santa Fe) publicara el video original (un par de horas después de los hechos) no se ha parado de hablar del tema.

Pedro Peirone
Pedro Peirone

El jueves pasado abordamos con profundidad la historia en un especial de La Señal (ciencia y misterios) y hablamos con el propio Peirone y con el periodista que dio a conocer la historia: Omar Llanos.

Según los dichos de Peirone, ese lunes, muy temprano por la mañana (08:29 para ser exactos) acudió al pedido de aventón de un joven (de entre 15 y 17 años) en un cruce caminero que se encuentra frente a la localidad vecina de Arteaga. El muchacho literalmente corrió hasta su vehículo, una camioneta, y se dispuso a acompañarlo en el viaje de regreso a San José de la Esquina.
Apenas si cruzaron palabras, según el testigo, “Cuando sube a la camioneta lo hace calladito, no me dijo ni «buen día», ni hacia dónde iba, por lo que le pregunté si iba a San José (de la Esquina) y él responde «No, yo le voy a decir dónde me bajo».

Así recorren unos kilómetros, llegando casi hasta San José de la Esquina. Entonces, unos 1500 metros antes de la entrada del pueblo, el pasajero señala con un dedo el lugar donde desea quedarse. Detalle: unos mil metros al sur se encuentra el cementerio local.

Pedro Peirone se detiene y, sin mediar saludo, el joven deja la camioneta, momento en el que el conductor nota un olor que describe “como a quemado, penetrante”, por lo que se preocupa por el estado del motor de su vehículo y desciende a verificar que no se esté incendiando. Todo parece funcionar con normalidad, por lo que cierra el capot de la camioneta y levanta la vista. En ese momento se da cuenta que, en apenas segundos, el joven ha desaparecido.

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A este punto cabe destacar que la zona es llana y no hay lugares donde esconderse. “Tampoco se porqué alguien querría esconderse”, reflexiona el periodista Omar LLanos en la entrevista que le realizamos la semana pasada. El caso es que Peirone, un poco desconcertado, vuelve al habitáculo de su camioneta para descubrir lo que parecen dos quemaduras en la alfombra que corresponde al asiento del acompañante. Allí, se notan bien claros, las marcas de dos calzados.

La primera reacción de Peirone es de cierto miedo, por lo que acude a unos familiares que viven en las cercanías, quienes lo acompañan de regreso al lugar donde el muchacho había descendido. No encuentran huellas más que las de la camioneta y las del mismo Pedro Peirone.

Las famosas huellas en la alfombra.
Las famosas huellas en la alfombra.


El cruce donde habría sucedido todo, a 1000 metros del cementerio.


DE POLICÍAS, VIDEOCABLE Y CÁMARAS DE SEGURIDAD

Pedro Peirone no pierde el tiempo y se dirige a la comisaría de San José de la Esquina para radicar una exposición ante lo que acaba de vivir. Desconocemos hasta el momento su declaración pero la Jueza de la zona dicta revisar denuncias de menores “ausentes de su domicilio”.
De allí emprende camino al canal de cable local, donde habla con el periodista y camarógrafo Omar Llanos quien es el primero en grabar las declaraciones y acompañarlo hasta el lugar donde habría desaparecido el pasajero. Otra vez, revisan la zona y no encuentran huellas, aunque considerando que el mismo Peirone reconoce que la zona está siendo afectada por una severa sequía, en caso de haber viento, las mismas pueden desaparecer con facilidad. Sin embargo, lo que llama la atención son las marcas de esos calzados en la alfombra de la camioneta de Peirone. Cuestión que plantea una incógnita lo suficientemente potente como para que el video original, a una semana de su publicación tenga unas setenta mil visitas (si sumamos todos los videos llegamos casi al medio millón de visualizaciones).

Omar Llanos, no contento con los datos que había recogido y respondiendo a los pedidos de más información, decide acudir (junto a Peirone) a la vecina comuna de Arteaga y hablar con el Intendente para solicitar una revisión de las cámaras de seguridad. En ellas, de haber sucedido todo como lo narra Peirone, debería aparecer el misterioso pasajero.

La sorpresa llega cuando se ve la camioneta del testigo que pasa por el cruce de Arteaga a las 08:29 de la mañana, desacelerando, como a punto de detenerse. Sin embargo, del muchacho que dice haber llevado no hay señales.
La cámara toma una zona específica, bastante amplia, en la que tendría que ser posible ver al muchacho que describe Peirone, primero esperando y luego corriendo hacia la camioneta. Pero allí no hay nada.
La camioneta (este es un punto importante) tampoco se ve en la filmación ya que se detiene unos metros más allá del radio de alcance del aparato de vigilancia.

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Uno o dos vecinos (todos se conocen en la zona) ya han declarado ver a Pedro Peirone detenido en ese momento, en ese lugar, con la puerta del acompañante abierta pero en soledad, por lo que el misterio parece hacerse más profundo.

ALGUNAS REFLEXIONES

Las huellas de las “quemaduras” en la alfombra del acompañante de la camioneta de Peirone son quizás el dato más importante y ambiguo. En este momento, son analizadas por la policía científica de la provincia de Santa Fé, y tendremos un veredicto antes que después. Sin embargo, y en lo personal, si bien puede tratarse de una quemadura hecha y derecha, esas marcas también tienen aspecto a manchas por brea.

Quizás, un obrero vial apurado subió a la camioneta y dejó esas manchas, pero dudo que existan obreros viales de 15 años; aunque otra posibilidad sería gastarle una broma. Por otro lado le creo a Peirone cuando narra sus emociones al caso y corresponden a un testigo del misterio. Además, y como sucede en cada uno de estos casos: el testigo tiene mucho más que perder antes que ganar. La reputación, en estas localidades pequeñas es un bien preciado, y gritar a los cuatro vientos que se ha vivido una experiencia paranormal no ayuda en ese sentido.

En definitiva, quedan dos caminos para esta historia: un hecho paranormal o una enorme confusión muy (bien) publicitada. Cualquiera sea el caso, supongo que traerá un poco de tranquilidad a Pedro Peirone, un hombre sencillo, del que sus vecinos se desarman en halagos, al que parece haberle sucedido algo más allá de lo convencional.

Para más datos, puedes mirar aquí mismo el especial del jueves pasado:

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