Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
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gregorio-martinez-c-1590Los dioses deben haber pensado que los hombres poca chispa tenían, porque desde el mismo principio de los tiempos no los dejaron pensar y se pusieron a instruirles sobre las distintas ocupaciones. En algunos casos, más bien no les quedó otra que enseñarles cosas porque por a o por b los humanos adquirieron pensamiento propio y dejaron de ser sus títeres favoritos. Según algunas versiones, esto fue lo que sucedió con el titán griego Prometeo, que sacrificó un buey a los dioses, pero solo quemó los huesos del animal y reservó la carne para los hombres, quienes desde ese momento lo imitaron. Zeus, el Jefe de los dioses, en represalia por eso les quitó el don del fuego a la humanidad. El Titán entró en acción de nuevo, pero no es que les devolvió el fuego, sino que les obsequió el mismo fuego de los dioses, otorgándoles a los hombres además el poder del entendimiento. Luego de eso, Prometeo fue castigado siendo encadenado en la cima de una montaña, y todos los días era visitado por un águila que le comía el hígado, el cual se le regeneraba, hermoso premio para quien ayudó a los hombres a ser un poco menos brutos. Parecido ocurrió con la historia del Génesis bíblico; como Adán y Eva desobedecieron LA ÚNICA PROHIBICIÓN QUE SE LES HABÍA SIDO IMPUESTA, comieron del fruto prohibido, y se volvieron inteligentes, Dios los terminó expulsando del Edén. Es como que los dioses quieren ser inalcanzables en todo sentido, desde las viviendas que tienen hasta el intelecto.

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Pero bueno, las divinidades, al volverse la gente inteligente, decidieron sacar partido de esa nueva faceta de sus gobernados, ya que no se les dio por volverla estúpida de nuevo, y se pusieron a educarla. En la mitología griega tenemos a las nueve Musas, hijas de Zeus y de la diosa de la memoria Mnemósine, diosas inspiradoras por excelencia, responsables de ayudarles a las qu(Erato), el teatro y la comedía (Talía), la filosofía y la astronomía (Urania), la historia y las bellas artes (Clio), la música instrumental y los cantantes (Euterpes), la tragedia (Melpómene), y la memoria, el arte lírico y los actores (Polimnia). El líder de estas señoras era el dios Apolo, quien inventó la lira. Por lo general las otras creencias no tuvieron así, dioses en manada responsables de cosas relacionadas, sino más bien deidades por separado. Por ejemplo, en los Puranas, textos que originaron la religión hinduista, a la diosa Sárasvatī  se la reconocía como patrona de las artes y el aprendizaje. El dios egipcio de la sabiduría, Tot, tiene una historia interesante, porque aparte de ser inventor de la escritura, y ser el patrono de los escribas, de las artes y las ciencias, fue convertido posteriormente en Hermes por los griegos, y le agregaron Trismegisto, uno de los antiguos sobrenombres que tenía, aparte de adquirir la fama de creador de las leyes de la alquimia y el hermetismo, y de haber compuesto las ceremonias para convertir a los difuntos en espíritus, ceremonias que solo sus sacerdotes conocían. En la ciudad de Babilonia, todos los oficios tenían dioses particulares que orientaban a sus ocupantes, aunque más bien habían sido asignados a esa tarea, como si solo fueran los ángeles de la guarda, no los creadores de tal o cual ocupación. El chino Fuxi o Fu Xi, mitad hombre mitad serpiente, inventó la escritura, la pesca con redes, enseñó a sus fieles el arte de la cocina, a cazar con armas de hierro, y promulgó la ceremonia del matrimonio. La diosa Bachué, de Colombia, aparte de ser la madre primigenia de los aborígenes muiscas, también les enseñó a cazar, cultivar, respetar las leyes y adorar a sus divinidades.

tumblr_mxs87w2qfh1t43e29o1_500En cambio, en el cristianismo, al parecer los únicos que enseñaban cosas eran los demonios, todas cosas malas, por supuesto (los juegos de azar, las máquinas de crueldad, prácticas sexuales “impuras”), pero se las enseñaban. Está bien, Dios a Noé le avisó sobre el Diluvio, a Josué sobre la forma de hacer caer las murallas de Jericó, y su enviado el arcángel Rafael le ayudó a Tobías en el asunto de Asmodeo, el demonio que atormentaba a su futura mujer, pero fueron favores para la ocasión; no fueron conocimientos que luego pudieran reutilizarse. Sin embargo, esto no es algo negativo. Los dioses paganos se instituyeron en patronos y maestros de las ocupaciones para que los fieles no se les desviaran demasiado del camino que les habían trazado. El Dios israelita se portó distinto; más allá de todas las recomendaciones para la vida diaria que luego les dio, no les enseñó ningún oficio ni nada, es más, debe haber pensado “¿Así que comieron del árbol prohibido y se pusieron inteligentes? Bueno, vamos a ver que hacen”, supuesto pensamiento que se ve confirmado al leer que le dijo a Caín; “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, o en otras palabras “arréglatelas como puedas, no te voy a facilitar nada”.

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