Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
  • 3
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

En esta época de climas raros, de mañanas neblinosas, mediodías espectaculares, tardes nubladas y noches heladas, no es raro que las personas caigan en cama presa de algún virus inoportuno (o de la lujuria). Contra eso ahora hay medicamentos (contra los virus), y a veces funcionan y a veces no, y hace milenios también había, pero cuando no se podía hacer nada, o si sus orígenes no estaban muy claros, llegaba el momento de recurrir a las creencias.

Lamashtu.
Lamashtu en la mitología sumeria.

El estado febril de una persona, o las epidemias que azotaban a los pueblos, eran atribuidos a entidades sobrenaturales enfurecidas, fueran demonios o deidades bienhechoras que no estaban teniendo un buen día, ya fuera por incumplimiento de alguna norma o rotura de algún tabú. En la civilización sumeria, los bebes y/o madres que morían en el parto se consideraban víctimas de una criatura demoníaca llamada Lamashtu, y para alejarla, a pesar de ser también un ente maligno, se usaban adornos de su consorte y enemigo, Pazuzu, portador de la peste y de las plagas. En el mito de Edipo, se observa como los ciudadanos de Tebas fueron asolados por una peste causada, según el oráculo, por el no esclarecimiento del homicidio del rey anterior. En las escrituras, el Dios israelita se hizo tiempo para diseminar distintas plagas entre los enemigos de sus fieles, a la vez que a estos los amenazaba o los hacía caer enfermos de tanto en tanto víctimas de lepra, convirtiéndolos en sujetos impuros que debían irse a vivir a las afueras de las ciudades.

ArtBook__016_016__MosesAndTheBrassSerpent____En el libro del Exodo tenemos el relato de que los isrealitas murmuraban contra Dios durante el viaje, entonces él los castigo con serpientes. Ante sus ruegos y arrepentimiento, Dios hizo que Moises construyera una serpiente de bronce, la cual tenían que mirar para aliviarse de las picaduras. Hablando de serpientes y remedios, casualmente el icono de dos serpientes enroscadas en una vara representa la medicina; en la mitología griega se explica esto de varias formas; una de ellas narra que el doctor divino Esculapio, hijo del dios Apolo (principal curador del panteón helénico, aunque extrañamente también patrono de las plagas y de la muerte súbita) estaba curando al pastor Glauco, que estaba malherido, cuando entró una serpiente, y Esculapio la mató con su bastón. Automáticamente entró otra serpiente con hierbas mágicas en la boca con las que revivió a su congénere. Glauco usó esas mismas hierbas para curar a Glauco, y una de las serpientes se enroscó en su bastón. Otro relato narra que el dios Mercurio mató a dos serpientes con una vara, y ellas hicieron lo mismo, enroscarse en ella, al parecer por no tener algo más entretenido que hacer. Además, estos animales han sido adoptados por varias culturas como tal por cambiar la piel, convirtiéndose en signos de poder, virilidad, rejuvenecimiento y fertilidad. Digresión terminada pero siguiendo con los griegos un poco, hay que decir que de sus creencias vienen los nombres de muchas cosas relacionadas con la medicina; la palabra “higiene” viene de Higea, diosa de la salud y de la prevención de enfermedades. La palabra “panacea” viene de una diosa del mismo nombre, y justamente significa “lo que todo lo cura”.

Para terminar, Morfeo era el dios del sueño, y de allí viene la palabra “morfina”. Siguiendo por otros lados, los mayas veían la vida como un tira y afloje perpetuo entre el Bien y el Mal, por lo cual, por cada enfermo había dos deidades que habían tomado su cuerpo como campo de batalla y botín. No tenían un dios específico de la salud, sino más bien algunos dioses que se ocupaban de temas relacionados, entre otras cosas que nada que ver, pero en cambio si había divinidades malignas a las que les gustaba enfermar a la gente, entre ellos, Ah Puch, dios de la muerte, que se la pasaba rondando a los enfermos. Según libros sagrados mayas, había muchos otros dioses dañinos, entre los cuales se contaban Ahalcaná, que causaba la hidropesía y Ahalpuh, quien provocaba el pus. Saltando a Egipto, nos encontramos con que los habitantes tampoco tenían un dios relacionado a la medicina, sino varios que se ocupaban de distintos aspectos. Isis, además de ser la esposa del jefe Osiris, había sido la inventora de los remedios, la diosa Sejmet se caracterizaba por tener dotes curativas, en tanto que Horus y Selkis se ocupaban de las mordeduras. Entre los dioses nórdicos, puede contarse a la diosa/ valquiria Eir, cuyo nombre significa posiblemente paz, clemencia, o ayuda. Ella conocía las virtudes medicinales de las hierbas, y solamente impartía esos conocimientos a las mujeres.

Durante la Edad Media europea, las mujeres con esos mismos conocimientos fueron perseguidas y ahorcadas por brujas, para perseguir al diablo, para desterrar todos los residuos de paganismo, fueran malos o benéficos, o quizás para sofocar esos antiguos conocimientos para mantener ignorante a la gente frente a los poderes políticos y religiosos. Sin embargo, poco fue lo que pudieron hacer los oscurantistas, porque hoy en día las bases de todos esos saberes son los pilares de la medicina, sin embargo, aunque hoy el común de la gente no crea que la enferman los espíritus malos, tampoco es tan ingenua como para no suponer que los que le provocan las enfermedades son los mismos que le venden los remedios.

Comenta esta nota...

Deja un comentario