Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Si el Pentágono tiene pedazos de OVNIS, la verdad, no cambia nada. No al menos en el sentido de los desarrollos de aquellos que los poseen, o en la profundidad del conocimiento sobre los UAPs de los mismos. Lo que sí cambiaría, es nuestra posición respecto a la posibilidad de la visita de civilizaciones extraterrestres. O, al menos, entraríamos en el debate con algo que poner sobre la mesa, más allá de los dichos de fulano o mengano, que podrán ser muy creíbles pero no tienen un pedazo de OVNI ni para tirarlo por la cabeza de alguien.

Sin embargo, todo esto viene a cuento de las últimas publicaciones de un señor llamado Anthony Bragalia. No, no es el nombre de un personaje de El padrino, es el nombre de un ufólogo más o menos reconocido en Estados Unidos, quien ha visto su reputación manchada en unas cuantas ocasiones por lo que un buen amigo mío define así: «Anthony… digamos que le puede el entusiasmo».

Anuncio

Sin embargo, con sus más y sus menos (y una polémica que crece) se las ha arreglado para utilizar la ley de acceso a la información para pedir informes relacionados a OVNIs y UAPs al Departamento de Defensa de los EEUU. ¿Y saben lo que pasó? ¡Pues que le dijeron: si señor, sirvase usted!

MIRA EL VIDEO PARA MÁS DETALLES:

LOS DOCUMENTOS Y LOS ELEMENTOS

Bragalia, en su blog personal, dice lo siguiente: «Recientemente, el gobierno de los EE. UU. Admitió que posee restos de ovnis en respuesta a una solicitud de la Ley de Libertad de Información (FOIA) presentada hace más de tres años por este autor. En una carta de respuesta, la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos (DIA) puso fin a décadas de especulación al verificar que el material OVNI efectivamente se haya recuperado. Ahora oficialmente referidos como UAP (fenómenos aéreos no identificados) en lugar de ovnis, parte de este material se colocó con un contratista de defensa para su análisis y almacenamiento en «instalaciones especializadas». Increíblemente, parte de la información publicada discute material con propiedades de recuperación de forma, al igual que los escombros de «metal de memoria» que se encontraron caídos en el accidente ovni de Roswell en 1947″.

La relación para con el incidente de Roswell parece forzada. No hay nada, absolutamente nada en los documentos, que nombre el famoso incidente y mucho menos una recuperación de restos de un artefacto alienígena por aquellas fechas. Es justo decir que, en este punto, la relación con Roswell es una especulación del autor de la solicitud de información y poco más.

Anthony Bragalia sigue: «Y según la documentación recibida, parece que los escombros recuperados exhiben otras capacidades extraordinarias. Además de «recordar» su forma original cuando se dobla o aplasta, algunos de estos materiales futuristas tienen el potencial de hacer que las cosas sean invisibles, «comprimir» la energía electromagnética e incluso reducir la velocidad de la luz. Aunque muchos de los detalles de los informes están redactados (N. del R: censurados), lo que se puede deducir es que estas tecnologías representan un salto cuántico literal más allá de las propiedades de todo el material existente conocido por el hombre».

LA SOLICITUD FOIA

Haz clic para acceder a aa4aac_c53f66ccc2f745908c6b639c1042977e.pdf

Arriba se puede ver la solicitud original FOIA (Freedom Of Information Act) en la que Bragalia pide específicamente información sobre objetos recuperados de OVNIS caídos. Traducida, la solicitud dice lo siguiente:

«Soy ciudadano de los Estados Unidos. Estoy dispuesto a pagar cualquier costo asociado en cumplimiento de esta Solicitud de la Ley de Libertad de Información.

Asociados con el Programa de Identificación Avanzada de Amenazas Aeroespaciales del Departamento de Defensa, el programa del Pentágono de los EE. UU. (En funcionamiento desde aproximadamente 2009-2012) tiene almacenes en el área de Las Vegas, NV programados para pronto labergar material de aleación similar al metal recuperado de Fenómenos aéreos no identificados (UAP). Esto podría incluir escombros físicos recuperados por personal del Departamento de Defensa como residuos, restos flotantes, material disparado o estrellado, material de UAP u objetos voladores no identificados. Este material, para ayudar en su búsqueda, está confirmado por el senador estadounidense Harry Reid y por el ex funcionario de inteligencia del Departamento de Defensa, Luis Elizondo.

El solicitante pide que se le proporcione una lista de inventario y toda la documentación asociada de dicho material. Dicha documentación incluirá:

1) Descripción física de todo el material retenido
2) Fuente de origen de todo el material retenido.
3) Circunstancia y método de obtención de todo el material retenido (es decir, restos flotantes, residuos, perdigones
fuera de material, material de choque)
4) Custodio agencia del gobierno de los Estados Unidos de todo el material retenido.
5) Los títulos y autores de todos los informes técnicos y analíticos realizados sobre todos losmaterial
6) Nombres de contratistas privados del gobierno de EE. UU. Dedicados al almacenamiento y estudio de
todo el material retenido.
7) Resultados de pruebas sobre material recuperado de UAP, para incluir propiedades físicas, químicas y
composición elemental del material y determinación del material como de origen terrestre o extraterrestre

Gracias.

Anthony Bragaglia».

LOS RESULTADOS

Increíblemente, tras tres años de espera, Bragalia ha tenido respuesta y resultados. Dice lo siguiente: «La información recibida incluye varias páginas de lo que se denominan «informes de tecnología avanzada» sobre Nitinol, una aleación QUE RECUPERA SU FORMA. El nitinol tiene propiedades similares al «metal de la memoria» que se encontró caído como escombros en el accidente ovni de Roswell, Nuevo México de 1947. Las páginas que se encuentran en la respuesta de la FOIA sobre el nitinol exploran su potencial para integrarlo en el cuerpo humano para mejorar la salud».

Sin embargo, lo más intrigante viene ahora. Se trata de información sobre materiales que harían cosas increíbles: 

  • Estos materiales se pueden utilizar para «ralentizar la luz» e incluso «hacer que la luz se detenga por completo» (Lo que implica la capacidad de manipular la velocidad de la luz (energía electromagnética que viaja a 186,000 millas por segundo)
  • Pueden inducir la invisibilidad manipulando la refracción, la reflectividad y aumentando la absorción de luz. Los informes utilizan términos como «aislamiento óptico» y «transparencia» y hacen referencia a una tecnología «MetaMirror». (Implica la capacidad de hacer que algo no se pueda ver y / o captar por radar, escaneo o imágenes).
  • Tienen la interesante capacidad de «comprimir energía electromagnética». (Tal condensación puede hacer que la información y el almacenamiento de energía sean más pequeños y su transferencia más rápida al reducir el volumen).
  • Muestran una «resonancia sintonizable» particular que probablemente se «determinó durante la fabricación». (La frase «resonancia sintonizable» se refiere a una vibración de gran amplitud de un pequeño estímulo. Una investigación muy reciente muestra potencial en el campo de las tecnologías de «recolección de energía» o extracción de energía del entorno para dispositivos electrónicos de baja potencia).​

Sin dudas, lo que ha salido en los documentos muestra una tecnología que, de ser real (y no tratarse de un ardid propagandístico) posicionaría a los EEUU como uno de los depositarios de los avances más inesperados de los últimos años. ¿Significa esto que se trata de tecnología extraterrestre propiamente dicha? No necesariamente, aunque por la solicitud uno puede relacionar fácilmente estos datos a materiales recuperados de OVNIs. Si esos aparatos voladores eran terrestres o no, es otra discusión que no se incluye en lo desclasificado.

Bragalia continúa: «Partes de los informes se centran en metales amorfos de generación avanzada (también llamado «metal líquido» o «vidrio metálico») que son aleaciones de ingeniería novedosas con estructura desordenada a escala atómica. El metal es cristalino en su estado sólido, lo que significa que tiene una disposición de átomos muy ordenada. Sin embargo, los metales amorfos están locamente desordenados: un material similar al metal tan único que se cree que algún día puede reemplazar al plástico y al metal en muchas aplicaciones. El material es más fuerte y liviano que cualquier metal existente, se puede moldear por inyección como el plástico (sin remaches, costuras o uniones, suave como muchos ovnis reportados) y nunca se corroerá ni se oxidará. Imagínese usar una sola hoja de afeitar por el resto de su vida porque permanece súper afilada para siempre. Un palo de golf tan elástico que puede impulsar una pelota más lejos que cualquier profesional. Un implante de cadera artificial que funciona mejor que una cadera real.
El contrato que se le otorgó a Bigelow fue bajo los auspicios de un estudio oficial de ovnis del gobierno (cuya existencia fue revelada por The New York Times en 2017). El contrato era para que Bigelow construyera «instalaciones modificadas especializadas» para contener el material para las pruebas. El esfuerzo de estudio OVNI del Departamento de Defensa / Pentágono se llamó Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas (AATIP). Funcionó durante algunos años (y bajo más de un nombre) y, según fuentes informadas, sigue funcionando hasta el día de hoy. ¿Qué hay dentro de estas «instalaciones especialmente modificadas» que requieran tales servicios técnicos contratados? ¿Cuál es la naturaleza de estos desechos anómalos y cuáles son sus propiedades que requieren protección?»

ESPERAR Y VER

El avispero está agitado. Greenwald Jr., el director del sitio The Black Vault ha salido a cruzar a Bragalia en una movida típica de ciertos celos profesionales (algo que también destaca mi amiga Andrea Perez Simondini). El Pentágono (según Greenwald) está en llamas con los dichos de Bragalia, parece que no habría gustado que el investigador relacione los documentos con el tema Roswell… y no mucho más.
Ahora, y como siempre, solo queda esperar y ver qué pasa. Una novela interesante, pero sin un final claro a la vista.


Comparte esta nota con tus amigos | La Señal (ciencia y misterios)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Anuncio