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Srinivasa Aiyangar Ramanujan (más conocido como Ramanujan) fue un misterio en sí mismo. Salido de la India de finales del siglo XIX, bajo la opresión del Imperio Británico, terminó por ser el segundo indio aceptado en la prestigiosa Royal Society de Londres y sentar las bases de fundamentales de uno de los modelos de la física cuántica. El dato es que era un autodidacta que aseguraba recibir ecuaciones en sueños, de la mano de una diosa que lo ayudaba en su tarea de revolucionar el mundo de las matemáticas.

Srinivasa Aiyangar Ramanujan
Srinivasa Aiyangar Ramanujan

Ramanuján nació un 22 de Enero de 1887 en Erode, dentro del Raj Británico. Una infancia signada por las idas y vueltas entre su hogar y el de sus abuelos maternos y paternos terminó por formar un jovencito un tanto rebelde que se resistía a asistir a clases. De hecho, su abuelo paterno llegó a contratar un policía que debía velar porque Ramanujan cumpla con ir al colegio. Fue recién varios años más tarde, al volver a su casa natal, que el reencuentro con su madre (con quien eran muy estrechos) lo impulsó para tomar en serio su formación, rindiendo el examen de ingreso al secundario con las mejores notas de su promoción.

Hasta aquí no vemos nada descollante que separe a Ramanuján de los muchachos promedio de la India de fines del siglo XIX. Sin embargo, fue en esos años de secundaria que descubrió al ciento por ciento su amor por los números. Se dice que unos inquilinos en su casa, dos estudiantes universitarios, le prestaron un libro de trigonometría con el que comenzó a replantearse el modo en que veía el mundo. Fue galardonado con varias distinciones por sus logros como autodidacta y hasta beneficiado con una beca estatal para poder cursar estudios superiores. Sin embargo, ya por aquellos tiempos se encontraba lo suficientemente absorto en los números que perdió la beca por no presentarse siquiera a reclamar el beneficio. Sus compañeros de curso decían que era un muchacho muy extraño: “Era difícil hablar con él y nos provocaba cierto temor y respeto”.

Ramanujan decidió, en algún momento cursar estudios superiores pero los resultados de su examen de ingreso fueron desastrosos. Parecía como si todo lo que estuviera fuera del campo matemático fuera simplemente despreciado por el joven que terminó por desisitir. En esa etapa, sin estudios y sin trabajo, enfrascado en las ecuaciones, llegó a vivir en un estado de extrema pobreza que lo acercó al borde de la muerte por inanición.

UN AUTODIDACTA EN CAMBRIDGE

Fue con la ayuda de algunos amigos que Ramanujan decidió enviar cartas a la Universidad de Cambridge. Al principio, nadie le prestó atención hasta que Godfrey Harold Hardy se tomó el trabajo de leer esas páginas repletas de ecuaciones. Fue en la última que encontró algo que lo dejó asombrado, descartando la idea de un fraude: “deben ser verdad, porque, si no eran ciertos, nadie tendría la imaginación necesaria para inventárselos”.

El joven matemático autodidacta llegó al puerto de Londres una húmeda mañana del 14 de Abril de 1914. A partir de allí su historia es más conocida: problemas de racismo, desprecio por su cultura y hasta por la alimentación vegetariana heredada de su legado brahmanico fueron algunos de los puntos que terminaron por mellar su ánimo, lo que habría repercutido en su ya frágil salud. Sin embargo, se las arregló para trabajar junto a Hardy por unos años, en una relación que tampoco fue sencilla pero que dejó resultados insospechados. Los cuadernos de Ramanujan siguen siendo estudiados hoy por matemáticos de todo el mundo. Una de las claves es encontrar cómo es que llegaba a algunas conclusiones ya que solía realizar las comprobaciones de su trabajo en un pizarrón y solo anotar las resoluciones: el papel de principios del Siglo XX era muy caro.

Fue diagnosticado con Tuberculosis e internado en Inglaterra en 1918, el mismo año en que fue aceptado por la Royal Society, un honor impensado para un muchacho pobre de la India que había revolucionado las matemáticas desde la posición de un autodidacta. De hecho ya había sido galardonado con una licenciatura en Ciencias (este grado fue más tarde renombrado PhD) en marzo de 1916 por su trabajo de investigación en números altamente compuestos, la primera parte de la cual fue publicada como un documento en las Actas de la London Mathematical Society. El artículo tenía más de 50 páginas con la demostración de diferentes propiedades de tales números. Hardy comentó que este fue uno de los artículos más inusuales surgidos en la investigación matemática de esa época y que Ramanujan mostró una extraordinaria ingenuidad en su manejo.

Ramanujan en Cambridge
Ramanujan en Cambridge

UNA DIOSA Y SUEÑOS CON SANGRE

Ramanujan aseguraba que recibía mucho de lo que exponía de la mano de la diosa Namagiri Thayar, que en su religión es la consorte de MahaVishnu. Esto sucedía en sueños: “Me mostraba ante los ojos un lienzo de sangre sobre el que dibujaba, por ejemplo, ecuaciones de curvas elípticas”, aseguraba sin ruborizarse y es que debemos comprender que en Oriente, las matemáticas siempre han ido de la mano con lo divino. Desde la antigua China, pasando por el Imperio Musulmán (en el que todo fiel debía instruirse) hasta la India, los números fueron decisivos en distintos aspectos de la vida cotidiana al punto de que muchos de los descubrimientos griegos o de la edad media europea fueron adelantados en cientos de años por matemáticos religiosos de oriente. Tan profunda es esa conexión que Ramanujan dijo: “Una ecuación para mí no tiene sentido, a menos que represente un pensamiento de Dios.”

1729 NO ES UN NÚMERO TAN ABURRIDO

Por último, y como para reforzar el misterio, una anécdota ha dejado perplejos a muchos estudiosos por décadas. Estando Ramanujan internado, Hardy decide visitar a su amigo y nota que el número del taxi que toma hasta el hospital es 1729. Al llegar junto a la cama le dice: “Hoy he tomado el taxi con el número más aburrido:1729”.  El indio se incorporó en la cama y dijo: “¡No! Es un número muy interesante; es el número más pequeño expresable como la suma de dos cubos de dos maneras diferentes”.

Hardy se pasó seis meses para comprobar la afirmación de su amigo y, de alguna manera, la reflexión quedó “dormida” durante décadas. Recién en 2013, repasando los cuadernos de Ramanujan, un matemático de japonés notó que contenía una serie de trabajos sobre este número. Takashi Ono rebuscaba entre las hojas del cuaderno perdido en Cambridge cuando divisó algo que le llamó la atención. En una página aparecía su famoso 1729 descompuesto en sus sumas, pero había algo más. “Mucho más”, subraya Ono. “De hecho, la página incluía infinitos casi aciertos del último Teorema de Fermat”. Y con estas fórmulas, Ramanujan había planteado la teoría de algo llamado superficie K3 que no se redescubriría hasta décadas después.

“Las superficies K3 son generalizaciones de curvas elípticas, soluciones a ecuaciones que se usan en criptografía y también en la famosa demostración del último Teorema de Fermat por Andrew Wiles en los años 90”, precisa Ono. El matemático destaca que estas superficies se emplean hoy en la Teoría de Cuerdas, un modelo de física cuántica. “En cierta manera, se puede decir que las superficies K3 son tan importantes en la ciencia de hoy como el círculo lo fue hace muchos siglos”.

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ENTRE LA GENIALIDAD Y LA INSPIRACIÓN

Si Ramanujan recibía su inspiración matemática en sueños de la mano de una diosa o si su subconsciente ordenaba de esa manera todo lo que estudiaba es algo que dejo a tu criterio. En solo 32 años de vida dejó una marca indeleble y, como dije, lo divino y lo matemático han ido de la mano en Oriente durante milenios, por tanto es una falta de respeto a tradiciones que nos superan por mucho descartar esa idea. De hecho, cuando miramos en rededor, desde la aparente aleatoriedad de la disposición de las flores de un Crisantemo hasta el mismo y complejo universo en el que vivimos, no hacemos más que descubrir y redescubrir matemáticas. Tanto que Galileo Galilei dijo alguna vez: “Las matemáticas son el lenguaje con el que Dios ha escrito el universo”.

ESTE JUEVES (09/06/2016) EN INFINITO INTERIOR NOS METEMOS EN LO PROFUNDO DE SUS MISTERIOS:

Radio On Line: 22hs Argentina, 20hs México y 03am España en INTRU100»»

Edenex (La Radio del Misterio): desde las 00hs del Viernes en España»»

También leer: El genio que soñaba con Dioses

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